Alma de Piquillin

Alma de Piquillin

Con tan solo 4 años, la gente la eligió como ganadora del concurso «El Piquillense del año». Su lucha conmovió a toda la localidad, que estuvo pendiente de la evolución de su salud. Aquí su historia y su presente.

Y la gente la eligió nomas…Se interesó, votó, compartió en redes sociales, y podemos decir que nuestro propósito se cumplió: que la gente eligiera a las personas destacadas de nuestra localidad. Para la votación final dejamos a los cinco más sugeridos, pero hubo varios nominados más, algunos con historias o logros que no conocíamos, todos dignos de destacar.

Pero, tenía que haber un ganador…¡y la hay! Alma Bazzoni Medina fue la más votada por el público que la creyó merecedora del título «El Piquillense del año». Su historia conmovió, su lucha llegó a cada corazón de los vecinos; quienes, cada uno a su modo, fueron enviándole fuerzas, y rezando mucho por ella. Y ahí está Almita, dando la batalla, aferrándose a la vida, dejando atrás un cáncer infantil.

El 31 de Marzo, Alma cumplió 4 años, y los festejó con su familia y amigos

LA HISTORIA DE ALMA

Después de varios diagnósticos errados, en Febrero de 2017 se supo que Alma tenía un pequeño tumor en la cabeza. Pero su historia de lucha no empezó ahí. La niña nació luego de un embarazo complicado, de alto riesgo, a las 41 semanas y media de gestación, asfixiada, sin llegarle oxígeno al cerebro. Estuvo casi un mes internada en estado delicado, pero desde el principio demostraría una fortaleza inquebrantable, al recuperarse rápidamente y llevar una vida normal durante tres años.

Volvemos a Febrero del año pasado…Alma fue derivada del Hospital Misericordia al Hospital de Niños por una mancha en su cerebro, detectada en una tomografía. La pequeña pasó en horas de tener «un simple resfrío» a ser intervenida quirurgicamente para salvar su vida.

Más de 4 cuatro horas duró la operación que llenó de esperanzas a su familia, el tumor fue extirpado pero había que hacer un tratamiento, porque habían quedado células cancerígenas fuera de la médula de Alma.

Meses de quimioterapia, y alguna que otra recaída en su salud por sus bajas defensas, hicieron del 2017 de Alma un año severamente duro, pero afrontado con valentía. Acompañada por su familia, amigos y vecinos, el tiempo fue siendo generosos con la pequeña, devolviéndole de a poco su vida normal.

Alma junto a su familia cuando estaba bajo tratamiento aún.

SU PRESENTE

Alma hoy no está bajo tratamiento, en Noviembre del año pasado se le realizó un trasplante de células, no sin una complicación mas: una peritonitis que complicó el panorama, pero que también pudo sortear.

La recuperación se hizo complicada luego de esta última intervención, pero con rehabilitación fue saliendo adelante. Su salud es buena al día de hoy; pudo volver a caminar, va a control cada tres meses, y en la última resonancia el resultado fue muy alentador: está limpia y no hay metástasis.

Este año inició la Sala de 4 años en el Jardín Rosario Vera Peñaloza y se adaptó muy rápido. Sus compañeros la cuidan y juegan con ella, y la incluyeron desde el primer día : «Sinceramente creímos que iba a ser difícil la adaptación, porque ella tiene una rutina y hábitos diferentes a los demás, pero por suerte, con la ayuda de Fabiana (su acompañante terapéutica), se ha integrado bien al grupo», comentó a este medio Micaela, mamá de Alma.

Alma es la piquillense del año, una distinción que pensamos dar desde este medio anualmente, y no la elegimos nosotros, fue la gente la que le dio su apoyo en las redes sociales. Y fue ella la que con su lucha los inspiró a elegirla.

 

Esta nota salió publicada en la edición # 67 de nuestra revista

 

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