Antes de Yuri y del Chino: el otro piquillense que llegó a la Primera

Vivió sus primeros años en Piquillín y jugó en clubes como Racing, Platense y Mandiyú. Aunque no lo mencionó públicamente, sus raíces siguen vivas en la memoria de los más antiguos vecinos.

Antes de que Yuri Casermeiro hiciera historia en Central Córdoba de Santiago del Estero. Incluso antes de que Carlos “Chino” Luna se convirtiera en ídolo de Tigre. Mucho antes de que el nombre de Piquillín comenzara a sonar en los reportajes del fútbol argentino, hubo otro futbolista que, sin grandes titulares ni redes sociales, logró lo impensado: llegar a la Primera División.

Se trata de Abelardo Eliseo Vallejos, un defensor rudo, aguerrido, de esos que se ganan apodos como “Karateca” o “El Cirujano” por la firmeza —y a veces dureza— con la que marcaba. Jugó en clubes como Mandiyú, Racing Club y Platense, y entre los años ’80 y ’90 se ganó su lugar en el exigente mundo del fútbol de élite. Hasta fue dirigido por Diego Maradona en Racing, en 1995.

Vallejos figura como nacido el 2 de abril de 1963 en Córdoba Capital (es probable: muchos piquillenses nacimos en la ciudad capital), y aunque en las entrevistas que dio a lo largo de su carrera nunca mencionó a Piquillín, muchos vecinos de entonces no dudan en recordarlo como “uno más del pueblo”. Dicen que vivió sus primeros años en el pueblo, y que su familia tuvo vínculos con la comunidad. En estas calles de tierra, entre nuestros potreros y tardes de fútbol interminables, habría comenzado su amor por la pelota.

Aunque nunca volvió al pueblo como figura pública ni tuvo el reconocimiento local que sí cosecharon después Casermeiro o el Chino Luna, Abelardo Vallejos fue el primer piquillense en jugar en la máxima categoría del fútbol argentino. Y eso no es un detalle menor: fue pionero, aunque su historia haya quedado algo olvidada.