El mandatario fue crítico con el estado nacional por los recortes en la coparticipación y la deuda que tiene con el municipio por el plan Argentina Hace. Además denunció que la demanda en el Centro de Salud creció un 40 %, debido a las políticas nacionales.
El intendente de Piquillín, David Moreno, participó el viernes pasado de una entrevista en vivo por la cuenta de Instagram de El Piquillense. El espacio, que estuvo abierto también a preguntas de los vecinos, dejó fuertes definiciones sobre la situación económica del municipio y el impacto de las políticas nacionales.
Moreno explicó que al asumir encontró un municipio con “las arcas vacías” y que hoy la gestión se maneja “con lo puesto, manteniendo el equilibrio fiscal, pero con la gente adentro”. Según detalló, mientras en julio del año pasado la comuna recibió 19 millones de pesos de coparticipación, este año el monto bajó a 15 millones: “Son 4 millones menos en un año”.
Consultado sobre la frase del intendente de Arroyito —quien había señalado que la gente “vota la motosierra” pero también quiere un Estado presente—, Moreno reconoció que en Piquillín “casi nueve de cada diez votaron la motosierra”, pero aclaró que eso no significa que se rechace la presencia del Estado. “La demanda que recibimos en la municipalidad es altísima y es imposible sostener un modelo de Estado presente cuando nos están recortando los recursos de manera fenomenal”, expresó. Y lanzó una frase que sintetizó su postura: “A la motosierra hoy la sostiene el municipio”.
El jefe comunal subrayó que en el área de Salud, se ha duplicado la inversión y ampliado la atención en el dispensario local con más profesionales y mejor equipamiento, pero que por el contexto económico actual, la demanda creció un 40%. «Muchos vecinos que antes acudían a Córdoba o tenían cobertura privada ahora dependen de la atención municipal. Las obras sociales están quebradas y lo poco que podríamos recuperar ya no se recupera”, advirtió.
Otro de los temas que generó polémica fue la obra de pavimentación del Plan Argentina Hace. Moreno recordó que la gestión anterior había rendido la obra en su totalidad, pero que Nación nunca liberó los fondos restantes. “Hoy la deuda equivale a casi 200 millones de pesos y, como si fuera poco, nos reclaman que devolvamos los 4 millones iniciales de una obra que está completada y certificada. Eso nos genera impotencia y tuvimos que poner el caso en manos de abogados”, remarcó.
«Nación no va a pagar la obra, no la quiere pagar», sentenció el jefe municipal.
A lo largo de la charla, el intendente insistió en que los municipios pequeños dependen en gran medida de la coparticipación y que, en el contexto actual, “cada vez se hace más difícil sostener los servicios con los escasos recursos que llegan”.
Finalmente, Moreno aprovechó para enviar un mensaje a la comunidad: dijo que su gestión “no guarda dinero en plazos fijos ni para campaña” y que lo que ingresa “sale para el pueblo”. Reconoció que pueden cometer errores, pero aseguró que está dispuesto a escucharlos: “Las puertas de la municipalidad nunca se van a cerrar, están abiertas. Mi teléfono también. Necesitamos de la colaboración de todos, incluso de los que no nos votaron. No es ayudarme a mí: es colaborar con su pueblo”.
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