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Jardín de Infantes Rosario Vera Peñaloza: 50 años educando piquillenses

En un emotivo acto celebrado frente a su edificio y con la participación de ex docentes y autoridades la institución recordó sus inicios allá por agosto de 1972.

Hubo una época en la que no existía un Jardín de Infantes en Piquillín. Este tipo de institución había tenido su primera fundación en 1900 en La Rioja, siendo la primera del país en su tipo.

Ya pasando la segunda mitad del siglo XX, transcurriendo la década del ´70, la localidad aún no contaba con educación inicial. Fue entonces que un grupo de docentes y madres puso manos a la obra, para que los niños del pueblo pudieran acceder a una institución de este tipo.

Un 14 de Agosto de 1972 se dio por iniciado el primer ciclo lectivo de Piquillín y la inauguración de la institución que en aquel entonces funcionaba en el edificio de la Escuela Domingo Faustino Sarmiento y hasta adoptó ese mismo nombre.

Luego tomaría su actual nombre; Rosario Vera Peñaloza, en conmemoración a la docente que justamente había sido la fundadora del primer jardín de infantes a comienzos de siglo.

Han pasado cincuenta años de aquella epopeya que significó al apertura del primer Jardín de Infantes. Una institución que forma parte de la vida cotidiana de los piquillenses, pero que costó mucho esfuerzo inaugurar.

Generaciones de alumnos han pasado por el jardín y diferentes uniformes: del cuadrillé azul, al rojo con bolsillos azules, de vuelta al cuadrillé azul (y rosa para las nenas), hasta el actual verde con naranja.

Decenas de maestras y algunas directoras que han dejado su huella en cada niño (hoy muchas ya adultos y hasta abuelos), de la localidad.

UN ACTO EMOTIVO

La comunidad educativa del Jardín se acercó al acto conmemorativo por el cincuentenario de la institución, que se realizó en frente del edificio, con la presencia de las autoridades y docentes actuales, ex docentes, funcionarios locales, el intendente Horacio Rubiolo y la visita del legislador Juan José Blangino.

Los momentos más emotivos se vivieron con los discursos de la actual directora, Rita Fabiola Córdoba, que agradeció a los presentes por ser parte de tan importante acto y que aseguró sentirse «orgullosa de formar parte de la historia de la institución».

En la ocasión no podían faltar las palabras de la ex docente, Elva Rodríguez de Montenegro, quien fuera la primera directora de la institución. Elva rememoró cómo se gestionó la apertura del Jardín, cómo se compraron los muebles y todo el material didáctico, para recibir a sus primeros alumnos : «Hoy todos hombres y mujeres de bien», se emocionó.

Luego, la ex directora, Graciela Aguilera, una de las artífices de la construcción del actual edificio, se emocionó al recordar como se gestionó aquella obra, con la colaboración de la comisión de padres y del en ese momento Intendente Rodolfo Griffo.

Más tarde fue la hora de reconocer a todos los docentes que pasaron por la institución, quiénes se sacaron una foto grupal, que será histórica por esta fecha tan especial.

El cierre del acto estuvo a cargo de los alumnitos de las Salas de 3, de 4 y de 5, que realizaron números artísticos acompañados por sus docentes. Además, la Banda Infanto Juvenil de Villa Santa Rosa tocó el «Feliz Cumpleaños», mientras la gente desconcentraba el lugar, tras haber sido parte de una jornada memorable.

LAS PALABRAS DE LA EX DIRECTORA GRACIELA AGUILERA

«Compartíamos el edificio con la escuela secundaria Miguel Lillo , entonces vimos la necesidad de tener nuestro espacio. Con un grupo de padres y vecinos formamos una comisión pro edificio. Así surgió como medio para recaudar los fondos, volver a recrear los carnavales del pueblo, que por 20 años estuvieron ausentes. Tímidamente y sin la experiencia necesaria, armamos el primer carnaval, realizado a pulmón y con la participación del entonces intendente, Rodolfo Griffo», dijo en su discurso la ex directora Graciela Aguilera sobre las gestiones para que el Jardín tuviera edificio propio.

«Para el asombro de la comunidad y de nosotros mismos, fue un éxito y se convirtió en el principal generador de recursos para la construcción del edificio de nuestro jardín», agregó.

«Con la participación de toda la comunidad y del municipio logramos concretar el sueño de tener nuestro propio espacio», expresó emocionada.

La docente aprovechó la ocasión para agradecer «a las innumerables personas que dejaron su tiempo, su esfuerzo y su compromiso en pos de esta tarea».

«Hoy al final de mi carrera me siento orgullosa de haber sido parte de este sueño cumplido y a modo de despedida de este festejo de estos primeros cincuenta años del Jardín, quisiera cerrar con esta reflexión de la madre Teresa de Calcuta: `a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota´ , eternamente gracias», finalizó con la voz entrecortada.

La ex directora, Graciela Aguilera, recibe un reconocimiento de manos de la actual presidenta de la Cooperadora, Samira Sarú.

ELVA, LA PRIMERA DIRECTORA

Elva Rodríguez de Montenegro fue la primera directora del Jardín y parte importante en su creación. En la celebración por los 50 años de la entidad emitió un discurso, en el cual se encargó de hacer un repaso casi exhaustivo de cómo se gestionó la apertura del Jardín de Infantes en Piquillín.

«Los niños llegaban a la escuela con un cierto grado de adaptación a la escuela y una motricidad en sus manitos con la cual les costaba mucho. El maestro de primer grado tenía que demorar por lo menos dos meses para poder aprestar a sus alumnos y así no podía adelantar con la currícula», recordó sobre la necesidad de que hubiera educación inicial en la localidad a comienzo de los años ´70.

Elva contó que la entonces directora de la escuela primaria, la ya desaparecida Nélida Chialva de Daga, comenzó gestionar frente a las autoridades del Ministerio de Educación, la creación del Jardín de Infantes. «Todos apoyamos su moción», manifestó.

«Un año después, en 1971, se presentó en nuestra escuela la Inspectora General Arias, pidiéndole a la directora que reúna sus maestras porque tenía algo para comentarles. Allí nos dijo que ya estaba la resolución para la creación del jardín», rememoró. «Fue una alegría para todas las que estábamos presentes», añadió.

La ya jubilada ex docente recordó que la inspectora hizo el pedido de un aula amplia para que pudiera funcionar el jardín y que se realizara la elección de una de las maestras con experiencia en grados inferiores, para que se hiciera cargo de la creación de la institución. «Recae sobre mi persona. Para mi fue tremendo, era un volver a empezar», comentó Elva sobre el momento en que le fue asignada semejante responsabilidad.

Elva recibe una placa de manos de la docente Marta Álvarez.

A Elva le dieron un año de licencia en la escuela primaria para que pudiera especializarse como maestra jardinera y hacer practicas en escuelas de Córdoba, según contó frente al público. «Todo era nuevo para mi, me costó mucho, creanlo», manifestó.

«En 1972 se nos ordenó que se hiciera la matricula para niños. Salimos casa por casa a invitar a las mamás y a los papás a que colaboraran para la creación del jardincito y tuvimos gran repercusión y apoyo de todos», describió .

«Teníamos el aula vacía, habría que comprar nuestros útiles y todos los muebles. Para ello debimos formar una comisión de madres. En ese momento estaban todos muy contentos y accedieron a colaborar incluso muchas mamás que no tenían en ese momento niños para mandar a la escuela. Me gustaría nombrarlas, una de ellas fue Mariana Paná, Olga de Giampieri, Nena Unía, Titi Unía de Carrara y un montón mas que se juntaron para trabajar y formar la comisión para recaudar fondos para comprar todos los muebles. Algunas pusieron plata de su bolsillo y fueron ellas mismas las que lo fueron a comprar.

«Pero a todo esto nos faltaba todo el material didáctico, entonces elevamos una nota y lo visitamos al intendente Baudilio Carrara, que no tuvo ningún problema en otorgar una partida para la adquisición de todo el material que se necesitaba», amplió.

«Yo estaba re contenta de haber tenido tanto apoyo. Cuando llegó la inspectora y vio como el jardín estaba listo y dispuso que el 14 de agosto de 1972 se diera por iniciado el periodo lectivo», acotó Elva.

«No se imaginan tanta alegría y con tanto cariño que yo recibí a mis niñitos vestidos con su guardapolvo celeste y su corbatita azul. Fue muy lindo. Así nació el jardín», añoró la primera ex directora.

«Yo hoy agradezco a todas mis maestras y a mis sucesoras que han hecho del jardín una maravilla, que han trabajado denodadamente para que esté como está hoy. Les doy gracias a mis primeros alumnos, a los que recuerdo con mucho cariño se que hoy son mujeres y hombres de bien», finalizó.

La ex directora Leticia Schiavoni, junto al actual cuerpo docente del Jardín: Karin Giraudo, Anabel Juárez, Rita Córdoba (actual directora), Marta Álvarez, Mirta Cisneros y María Laura Calvi.