De Piquillín a Cosquín: Lucas Ríos presente en uno de los escenarios más grandes del folclore

El talentoso fotógrafo fue convocado por la prestigiosa artista Micaela Chauque para formar parte de su gira, en la que compartió momentos con su profesor y amigo, el artista de Río Primero, Tony del Priori.

Lucas Ríos, el joven y talentoso fotógrafo de Piquillín, vivió el pasado martes 27 de enero una experiencia que marcó un antes y un después en su recorrido artístico: fotografiar por primera vez el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, nada menos que durante la cuarta luna.

La oportunidad llegó de la mano de Micaela Chauque, reconocida artista del norte argentino, nacida en Iruya (Salta) y radicada en Tilcara, Jujuy, quien lo convocó para formar parte de su gira por las sierras de Córdoba y del show más importante del recorrido. La música de Chauque, profundamente ligada a la identidad del NOA y la Quebrada de Humahuaca, fue el marco perfecto para un trabajo cargado de sentido y emoción.

Pero la experiencia no fue solo fotográfica. En plena organización del espectáculo, surgió la idea de incorporar bodypaint para la puesta en escena del tema “Corazón de agua”, interpretado junto a Rally Barrionuevo. Cuando se pensó en un artista para esa intervención, Lucas no dudó en convocar a Tony Del Priori, pintor y docente de Río Primero, ex profesor suyo en la secundaria y hoy amigo, con quien comparte charlas y proyectos artísticos.

Desde ese momento comenzó un trabajo colectivo que incluyó coordinación con el ballet, viajes, horarios, acreditaciones y ensayos. “Así fuimos listos a hacer lo que sabemos hacer: jugar fotografiando y pintando”, resume Ríos, al describir una dinámica atravesada por el compañerismo y la creatividad.

Durante la jornada en Cosquín, el fotógrafo piquillense retrató la previa del show, a los bailarines en camarines, los pasillos de la Próspero Molina y una puesta en escena colmada de color, movimiento e identidad.

El vínculo con Micaela Chauque no era nuevo. Se habían conocido en el invierno de 2025, cuando Lucas realizó la fotografía de portada de su disco “Corazón de agua”, un trabajo desarrollado en la Quebrada de Humahuaca, territorio que el fotógrafo conoce bien y que lo interpela desde lo cultural, lo ancestral y lo político.

Esa producción tuvo características tan intensas como artesanales. A más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, entre cambios de locación, vestuario y condiciones climáticas adversas, la jornada se extendió durante casi todo el día. Incluso, ante la falta de un accesorio clave, Lucas improvisó una aureola creada con cartón, cañas y hojas secas, aportando un sello personal al proyecto.

Meses después, esas imágenes serían publicadas y el contacto entre ambos continuó, intercambiando ideas y nuevos proyectos a través de las redes sociales.

“Trabajar con una artista como Micaela, que levanta banderas y voces, fue un placer”, reflexiona Lucas. “Como fotógrafo, encarar estos proyectos es genuino para mí, porque hay una búsqueda interna, pero también una necesidad de documentar una mirada social y política”.

Desde Piquillín a Cosquín, y de la Quebrada al escenario mayor del folclore, la experiencia de Lucas Ríos confirma el crecimiento de un artista local que sigue construyendo su camino en otros lares, con sensibilidad, mirada propia y un estilo que ya empieza a dejar huella.