El conjunto piquillense volvió a ser protagonista del reconocido torneo de Papi Fútbol que organiza el Club Ingeniero Lucas Vázquez de Monte Cristo, y su hinchada, también.
El resultado deportivo siempre es importante. Es innegable que los triunfos traen, además de alegría, proyección, satisfacción y muchas sensaciones positivas. Pero incluso en la derrota hay cosas para rescatar, y Piquillín FC tiene mucho para atesorar.
Haber llegado a dos finales en las últimas tres ediciones del reconocido torneo de Papi Fútbol que organiza el Club Ingeniero Lucas Vázquez de Monte Cristo ya es, en sí mismo, un gran logro. Más aún teniendo en cuenta que en 2024 el equipo se convirtió en el primero de Piquillín en consagrarse campeón de un certamen con más de 50 años de historia.
Los números dirán que “Las Guadañas” se quedaron con la final por 4 a 2, pero también quedará en el recuerdo el aguante de la hinchada piquillense, que acompañó en gran número y se hizo sentir durante toda la noche.
Porque el apoyo no estuvo solamente antes y durante el partido. Una vez consumada la derrota, los aplausos y el aliento continuaron para esos jugadores que volvieron a representar a Piquillín. Y después, también en las redes sociales, donde muchos vecinos expresaron el orgullo por un equipo que dejó bien alta la bandera de la localidad.
Y eso, muchas veces, vale casi tanto como un título.











