Tras el homenaje al ex intendente Rodolfo Griffo, con la rebautización del Paseo del Encuentro, su esposa recordó la gestión de su marido y se mostró orgullosa de estar a su lado en sus 20 años frente al municipio.
Tras la emotiva celebración del 137° aniversario de Piquillín, María Cáceres recordó a su esposo, el exintendente Rodolfo Griffo, durante el acto en el que el Paseo del Encuentro fue rebautizado con su nombre.
“Es un día bastante emocionante en todo sentido. Reunirme con mis hijos en este pueblo, viendo todas las cosas lindas que hizo mi marido con tanto esfuerzo y dedicación”, expresó María frente al monumento en homenaje a quien fuera intendente durante dos décadas.
“Estamos muy agradecidos con el pueblo, el intendente y toda la comunidad”, agregó.
“Fueron veinte años de lucha. Lo primero que recuerdo fue la inauguración de la terminal de ómnibus”, rememoró. “También el Centro de Jubilados, el colegio secundario y el jardín de infantes”, enumeró entre las obras impulsadas durante la gestión de su esposo.
“Para mí fue un gran honor y una satisfacción haberlo acompañado. Es un gran orgullo y un recuerdo inolvidable”, afirmó.
Demostrando su amor por Piquillín, María comentó que no cambió de domicilio: “Y no lo voy a hacer mientras viva; lo siento parte de mi vida”.
Finalmente, dejó un deseo para toda la comunidad: “Que cumplan muchos años más, que se hagan muchas cosas, que lo vivan con alegría y orgullosos de tener este pueblo, que hace unos años está progresando mucho”.


