Un 2026 extremadamente lluvioso: ya cayeron 526 milímetros en Piquillín

Esta cifra equivale a casi todo lo llovido durante 2023 y representa más del 70 por ciento de las precipitaciones registradas durante todo el año pasado.

Piquillín no ha estado exento de un año marcado por las intensas precipitaciones, en un contexto regional donde grandes volúmenes de agua provocaron anegamientos de consideración en distintas localidades.

De acuerdo con los registros locales, en lo que va de 2026 ya cayeron 526 milímetros en la localidad, una cifra que equivale a casi todo lo llovido durante 2023 y representa más del 70 por ciento de las precipitaciones registradas durante todo el año pasado.

Se trata de un comienzo de año extremadamente húmedo, que también generó complicaciones en el ejido urbano, principalmente por acumulación de agua en calles durante los episodios más intensos. No obstante, el escurrimiento funcionó de manera favorable y no se reportaron consecuencias mayores. En lo que va de abril, se registraron más de 220 milímetros.

Otro de los frentes complejos ha sido el mantenimiento de calles, afectadas por la persistente humedad del suelo y la reiteración de lluvias, lo que dificulta las tareas habituales de conservación y ha vuelto infructuosos muchos de los trabajos realizados.

En la zona rural, en tanto, hay expectativa por los rindes que podría dejar la campaña agrícola gracias al aporte hídrico acumulado. Sin embargo, también crece la preocupación por avanzar con rapidez en la cosecha, ante un pronóstico que anticipa nuevas precipitaciones para las próximas semanas.

Las lluvias no solo demoran la trilla, sino que además complican la logística y el tránsito en caminos rurales, fundamentales para la salida de la producción hacia los puertos.

La lluvia siempre representa una bendición para la producción y para la recarga de reservas hídricas, pero cuando llega en exceso y de manera sostenida también puede transformarse en un desafío para la vida cotidiana, la infraestructura y el trabajo en el campo.